Conclusiones Seminario

La actitud digital es un nuevo concepto digno de tomarse en cuenta. Hoy en día, la humanidad está llamada a tener una actitud digital positiva.

Lo deseemos o no, todos los días la mayor parte de las personas contribuimos a crear un retrato creciente de quiénes somos en línea,  un retrato que probablemente sea más público de lo que suponemos.

Nos vamos dando cuenta de que las redes sociales vinieron a nuestro mundo con el propósito de llevarnos a una gran conclusión sobre el mundo digital: las plataformas cambian, la actitud permanece.

Todos los días, lo queramos o no, la mayoría de nosotros contribuye a la elaboración de un retrato de lo que somos en línea; un retrato que es probablemente más público de lo que nosotros suponemos. Por lo tanto, no importa lo que tú hagas en línea, lo que importa es que sepas qué tipo de huella estás dejando, y cuáles pueden ser los posibles efectos.

Después de analizar lo que hemos aprendido en el Seminario, he llegado a la conclusión de que todos los conceptos estudiados guardan relación entre ellos, hay que ser cauteloso con la seguridad, tenemos que marcarnos una reputación digital, nuestra huella ha de ser  .Tenemos que tener en cuenta cada uno de ellos, para poder desarrollar una buena Identidad digital.

Estamos en plena ebullición de la era digital, y como he manifestado, está muy bien el tener acceso a tanta información y a ser partícipes de la misma con nuestra propia huella digital.

He aprendido nuevos conceptos que desconocía en general tres grandes bloques de los que puedo hablar a día de hoy que son:

  1. La tecnología digital en el siglo XXI
  2. La Netiqueta
  3. La identidad digital

Estamos en un entorno digital con unas nuevas formas de comunicación diferentes a otros contextos.

La comunicación que utilizamos en la red es la llamada Netiqueta, la adaptación de las normas de cortesía del mundo real al digital.

 

– En segundo lugar la imagen que mostramos en esta es la llamada Identidad digital, es decir, el rostro o la huella que dejamos de las acciones que realizamos. Acciones que nos caracterizan y acaban dando unos rasgos definitorios que nos identifican. Depende exclusivamente de nosotros.

 

En cambio la Reputación digital  depende de lo que otras personas comenten, digan o compartan con nosotros, que puede ser positivo o negativo a través de lo que nosotros mostramos en la red.

 

Como conclusión, me gustaría decirte que cuanto más transparente seas en las redes sociales y manteniendo tu imagen limpia, mejor, por ello trata de evitar subir  contenido que pueda dañarte o ser usado en tu contra,

 

Además me gustaría comentar que también, deberíamos aprender a desconectar, ya que hay estudios que  han encontrado relación entre el uso de «smartphones» y pérdida de empatía, menor intensidad de los vínculos entre amigos y un nivel más bajo de disfrute de la propia vida.

Hoy en día hay una, hiperconexión dominada por aplicaciones diseñadas para estimular y recompensar al cerebro mediante comentarios y «likes» y, por tanto, para reforzar esa conducta. El intercambio es compulsivo y se priman los formatos «que mejor cumplen el principio de economía del lenguaje, para postergar la gratificación al mínimo».

Imagen mejor que texto, y «gifs» -animaciones cortas- mejor que vídeo. Es una conversación casi simbólica y a flashazos que penaliza todo aquello que no hace inmediato el premio: conexiones lentas, tiempos de carga excesivos, textos largos, pausas y silencios.

Con todo ello quiero decir, no nos equivoquemos: cada vez que utilizamos la red, Internet está escuchando. Es importante comprender qué estamos dejando atrás cada vez que visitamos un sitio web.